Hay que abordar la maloclusión eliminando los factores etilógicos que la originan

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En jornadas de viernes y sábado, el COEA organizó el curso formativo “Diagnóstico y tratamiento de las maloclusiones, desde una perspectiva verdaderamente temprana”. Sus dictantes, los doctores Ángel Sampietro Fuentes y José Manuel Sampietro Fuentes. El lugar: el Complejo San Juan (PSN), en la Doctor Pérez Mateos, de Para conocer con detalle
las características de este curso entrevistamos al Dr. Ángel Sampietro.

¿Qué es la maloclusión?

Una maloclusión, desde el punto de vista clásico, se define como cualquier alteración en las posiciones dentarias que genere un funcionamiento incorrecto del sistema estomatognático
cuando ambas arcadas dentarias entran en contacto. Para nosotros, el concepto es mucho más amplio y en él debemos incluir no sólo las alteraciones dentarias, sino también aquellas de índole esquelético o funcional que generan un crecimiento, una función y un desarrollo anómalo de todo nuestro sistema estomatognático.

¿Cuáles son las posibles causas?

La herencia (genética) y los factores ambientales (epigenéticos) son las causas principales de las maloclusiones. Aunque sobre la herencia, de momento, no podemos actuar con nuestras terapeúticas. Sí que tenemos un gran campo de acción sobre aquellos que consideramos factores ambientales y tratar de que estos no empeoren o impidan expresarse a todo nuestro potencial genético. Para nosotros, los factores ambientales juegan una relevancia especial en la génesis de la maloclusión y enfocamos muchas de nuestras terapeúticas en concreto a la alteración de dos de las funciones más importantes de nuestro organismo como son la masticación y la respiración.

¿Qué se puede considerar como tratamiento “verdaderamente” temprano?

Hoy en día, el concepto de temprano se suele emplear de una forma errónea, llamando
tratamientos tempranos a aquellos que se realizan de una forma interceptiva durante el periodo de dentición mixta, habitualmente entre los 8 y los 10 años. Nosotros consideramos estos como tratamientos tardíos, ya que el concepto “temprano” englobaría,
a nuestro modo de ver, aquellas terapeúticas encaminadas a rehabilitar las funciones
de nuestro sistema y que se realizan preferentemente entre los 4 y 5 años.

¿Siempre es conveniente este tipo de tratamiento temprano? ¿Por qué?

Creo que nadie tendría dudas de que el momento idóneo para tratar una alteración en el desarrollo de una de nuestras caderas sería lo antes posible. Pues bien, en la ortodoncia
actual lo que prima es el tratamiento de los síntomas que aparecen como consecuencia de una maloclusión que ya lleva tiempo desarrollándose, es decir las alteraciones en las posiciones dentarias y fundamentalmente desde un punto de vista estético. El enfoque del tratamiento “verdaderamente” temprano es abordar la maloclusión eliminando los factores etiológicos que la originan, de manera que, esas alteraciones en las posiciones dentarias no aparezcan eliminando la necesidad de tratamientos más complejos en la edad adulta.

¿Qué factores cree que provocan principalmente esta enfermedad?

Como le comentaba anteriormente, para nosotros, las alteraciones funcionales de la
respiración y la masticación son los factores fundamentales tanto por la frecuencia con
que se presentan como por la eficacia de nuestras terapeúticas frente a ellas.

Cada vez se diagnostican más, ¿considera que es porque hay más patología o porque el dentista está más preparado?

La patología es la de siempre y lamentablemente lo que percibimos es un gran aumento de las terapeúticas tardías, cada vez con tratamientos mas complicados e “impactantes” y siempre acompañados de multitud de aparatologías “aparéntemente” cada vez más sofisticadas y con un transfondo sin duda mercantilista. Todos estos tratamientos tardíos
cuya principal finalidad es la estética suelen olvidar uno de los objetivos principales de la Ortodoncia que es la estabilidad de nuestras terapeúticas, dificil de lograr si no realizamos un control adecuado de las funciones tempranamente.

¿Qué avances hay en tratamientos?

Durante el curso, no vamos a exponer nada que el profesional no pueda realizar con sus
propias manos, es más, gran parte del éxito de los tratamientos tempranos está basado
en la observación del profesional y el trato con el paciente. No nos oponemos a ciertos
avances tecnológicos, es más, los incorporamos a nuestra práctica habitual pero, en la
actualidad, la plétora mercantilista cremos que hace que se olviden muchos de los principios generales de nuestra profesión. Para nosotros, la observación, el pensamiento y el trato con el paciente son fundamentales para el éxito de nuestras terapeúticas.

¿Es posible rehabilitar un elevado porcentaje de casos?

Precisamente esto es lo que nos llevó a creer fielmente en el tratamiento temprano,
desde nuestra ya dilatada carrera profesional, siempre hemos observado que los tratamientos iniciados lo más precozmente eran aquellos que demostraban una mayor eficacia, no solo por la estabilidad que presentaban sino por los beneficios funcionales que
originan.

¿Qué diferencia su curso de otros?

Primero, hablamos de terapéuticas verdaderamente precoces, es decir entre los 4-5 años, una edad fundamental para obtener el éxito En segundo lugar, las terapeúticas utilizadas
son poco invasivas.

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